Guinardó, Barcelona

Proyecto de Reavivamiento y Reforma de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

 

Es un tiempo especial de consagración, promovido por la Iglesia Adventista en Sudamerica, que comienza com 10 días de oración por el Espíritu Santo y por Reavivamiento y reforma (28/02 al 09/03), y termina con un día especial de oración y ayuno (sábado, 9 de marzo) en las iglesias.

 


seguir leyendo

Seminario-taller ” La Gran Comisión”

sábado a la(s) 15:00

seguir leyendo

seguir leyendo

LA LEY Y EL CARÁCTER DE DIOS
Salmo 19:7-9
“Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;
y dulces más que miel, y que la que destila del panal” (Salmo 19:10)

 


seguir leyendo

En las navidades casi todos aprovechamos para hacer regalos es una buena oportunidad de contar con estos libros.

Son cuatro libros, con un precio especial  de 5 euros:

(2) “La Gran Esperanza” resumen del Conflicto de los Siglos

(1) “Tiempo de esperanza”, un libro que nos habla de un día especial, separado del resto de la semana, para tener una relación significativa con Dios.

(1) “Camino a Cristo”

“La verdad que no se practica, que no se comunica, pierde su poder vivificante, su fuerza curativa. Su beneficio no puede conservarse sino compartiéndolo”     Ministerio de Curación pág 108.                                                                                                                                                                                                                                                       


seguir leyendo


seguir leyendo



Lee la lección de esta semana aquí

Para escuchar al Pastor Alejandro Bullón en formato Mp3 descarguelo desde AQUI

Durante todas las épocas, Dios ha ordenado ritos para enseñar a los creyentes verdades espirituales.

  • A los patriarcas les ordenó el rito de los sacrificios de los animales
  • En el Sinaí le ordenó al pueblo de Israel un sistema complejo de ritos
  • Jesús también ordenó diversos ritos para la naciente iglesia

En cada caso, unos ritos sustituyeron a los anteriores, según avanzaba el Plan de Redención.

En los primeros tiempos de la iglesia cristiana, estos ritos recibieron el nombre de “misterios” o “sacramentos”.

Durante la Edad Media, estos sacramentos fueron revestidos de un supuesto poder intrínseco. De esta forma, ritos como el bautismo o la unción de enfermos fueron considerados como algo “mágico”; sacramentos que tenían en sí poder para perdonar pecados o cambiar a una persona.

A partir de la Reforma, esta idea fue felizmente rechazada y se volvió a pensar en los ritos como lo que originalmente fueron: órdenes divinas (ordenanzas) que nos ayudan en nuestra vida espiritual, pero sin ningún poder especial en sí mismas.

LOS RITOS QUE JESÚS ORDENÓ

EL BAUTISMO

“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19)

EL RITO DE HUMILDAD

“Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros” (Juan 13:14)

LA SANTA CENA

“Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí” (1ª de Corintios 11:23-25)

EL BAUTISMO

¿Qué simboliza el bautismo?

Al sumergirnos en el agua, simbolizamos la muerte a la antigua vida de pecado. Al salir del agua, simbolizamos el nacimiento a una vida nueva en Cristo (Romanos 6:4)

Simboliza también el pacto del creyente con Dios, y le permite formar parte de Su pueblo (Hechos 2:41)

Es importante entender que el bautismo no cambia a las personas, sino que es un símbolo externo del cambio que ya se ha producido en ellas.

Por ello, el bautismo no puede ser impartido sin que se hayan cumplido unos requisitos previos:

El catecúmeno debe haber sido instruido en las enseñanzas de Jesús (Mateo, 28:19-20)

Debe existir arrepentimiento (Hechos 2:38)

Estos requisitos excluyen a los infantes, pues no tienen capacidad para comprender el significado de las doctrinas o del arrepentimiento verdadero.

“Cuando el cristiano se somete al solemne rito del bautismo, los tres poderes más altos del universo -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- dan su aprobación a ese acto, comprometiéndose a ejercer su poder en beneficio de él mientras él se esfuerza por honrar a Dios. Es sepultado, a semejanza de la muerte de Cristo, y es levantado a semejanza de su resurrección”  E.G.W. (Reflejemos a Jesús, 3 de abril)

 

EL RITO DE HUMILDAD

“Se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó. Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a enjugarlos con la toalla con que estaba ceñido” (Juan 13:4-5)

Tras un tiempo prudencial para comprobar que nadie estaba dispuesto a asumir el papel de siervo, Jesús se hizo siervo y lavó los pies de sus discípulos. Se humilló a sí mismo para darnos un ejemplo de humildad.

Jesús no lavó solo los pies de aquellos que le eran fieles, sino también los del que le estaba traicionando. Y nos pide que nosotros hagamos lo mismo: que nos humillemos, sirvamos y perdonemos.

“Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros” (Juan 13:14)

“Hay en el hombre una disposición a estimarse más que a su hermano, a trabajar para sí, a buscar el lugar más alto; y con frecuencia esto produce malas sospechas y amargura de espíritu. El rito que precede a la Cena del Señor, está destinado a aclarar estos malentendidos, a sacar al hombre de su egoísmo, a bajarle de sus zancos de exaltación propia, a la humildad de corazón que le inducirá a servir a su hermano.

El rito del lavamiento de los pies ilustra muy enérgicamente la necesidad de verdadera humildad. Mientras los discípulos discutían por la posición más alta en el reino prometido, Cristo se ciñó a sí mismo y efectuó la labor de un siervo al lavar los pies de aquellos que lo llamaban Señor.

Habiendo lavado los pies de los discípulos, dijo: “Ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”. Cristo instituía un servicio religioso. Por el acto de nuestro Señor, esta ceremonia humillante fue transformada en rito consagrado que debía ser observado por los discípulos, a fin de que recordasen siempre sus lecciones, de humildad y servicio” E.G.W. (Dios nos cuida, 25 de marzo)

 

LA SANTA CENA

La última cena que Jesús tomó con sus discípulos tenía un triple significado: pasado, presente y futuro.

PASADO

“Y él dijo: Id a la ciudad a cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa celebraré la pascua con mis discípulos” (Mateo 26:18)

PRESENTE

“Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados” (Mateo 26:26-28)

FUTURO

“Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre” (Mateo 26:29)

LA SANTA CENA: PASADO Y PRESENTE

La Pascua que Jesús celebró conmemoraba la salida del pueblo de Israel de Egipto.

En aquella noche, el cordero libró de la muerte a los israelitas gracias a su sangre. Gracias a su carne, les dio alimento y fuerzas para emprender el largo viaje de huida de Egipto a través del desierto.

De igual manera, el Cordero nos da su carne y su sangre para librarnos de la muerte eterna y darnos fuerzas para vivir una vida nueva, huyendo del pecado hacia una vida de santidad.

LA SANTA CENA: EL FUTURO

“Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga” (1ª de Corintios 11:26)

Al participar de los símbolos del cuerpo y la sangre de Jesús, no solo recordamos lo que Él hizo y hace aún por nosotros, sino que también anunciamos su Venida.


seguir leyendo

Desde el departamento de Salud estamos interesados en conocer el estado de salud de nuestros miembros con el fin de poder realizar un servicio más eficiente y centrado en las necesidades reales de las personas. Creemos que esta encuesta puede ayudarnos en nuestra labor. ¿Podrías colaborar contestando a las preguntas? Gracias.

IR A LA ENCUESTA


seguir leyendo

Esta semana haremos nuestra semana de oración. Hagamos planes personales para prepararnos y tengamos una semana de reavivamiento personal y espiritual.

 

 

 

Sábado 18:00 h. a cargo del hno.: Arturo Guberna, con el tema: “Hagamos nuestra la Palabra de Dios”.
Lunes 20:00 h.: a cargo del hno.: Jordi Almuni con el tema: “El corazón y la tierra de cultivo”.
Martes 20:00 h.: a cargo de la hna. Carina Castro con el tema: “Listos para el cruce
Miércoles 20:00 h.: a cargo de la hna. Mercedes Gómez con el tema: “Un llamado al liderazgo
Jueves 20:00 h.: a cargo del hno. Nahúm con el tema: “La riqueza de la Palabra
Viernes 19:30 h.: a cargo del Pr. Dolcet con el tema: “Atesorar las Escrituras
Sábado 11:30h.: a cargo del Pr. Dolcet con el tema final: “Reavivamiento y misión


seguir leyendo

Lección 8  La Iglesia: en servicio a la humanidad

 

 

Escucha y Descarga el comentario del Pastor Alejandro Bullón en Mp3

 

Para escuchar al Pastor Alejandro Bullón en formato Mp3 descarguelo desde AQUI

 

 

MATERIAL DE LA ESCUELA SABATICA:

http://www.escuelasabatica.cl/2012/tri4/lecc8/leccion.htm

RESUMEN

¿QUÉ ES LA IGLESIA?

La palabra “iglesia” deriva del término griego “ekklēsia”: una asamblea o reunión de ciudadanos congregados en razón de una convocatoria pública, generalmente para tratar asuntos de orden político.

En el Nuevo Testamento tenemos un ejemplo del uso, en este sentido, de esta palabra griega en Hechos 19:32, durante el alboroto de Éfeso: “Unos, pues, gritaban una cosa, y otros otra; porque la iglesia estaba confusa, y los más no sabían por qué se habían reunido”

En la Septuaginta (traducción al griego del Antiguo Testamento) se emplea frecuentemente para traducir la voz hebrea kahal, que se refiere a la congregación de Israel como pueblo de Dios “Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la iglesia te alabaré” (Salmo 22:22)

En el Nuevo Testamento, se usa para describir al conjunto de creyentes cristianos (nunca para describir el lugar o edificio donde se reunían) “Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos” (Hechos 2:47)


seguir leyendo